SOBRE CORAL
Me llamo Coral.
Guío a mujeres a ir más allá de lo conocido, sintonizando la feminidad y el placer para vivir en salud, abundancia y paz.
Todo empezó con una niña que quería ser investigadora
Siempre me llamó la atención lo que iba más allá de la norma. Lo que nadie terminaba de explicar. Lo que estaba fuera del camino marcado.
Pero en esa misma infancia pasaron otras cosas.
Se crearon en mí heridas emocionales muy profundas. De esas que una niña no entiende, pero que se quedan. Se instalan en el cuerpo, en las creencias, en la forma de mirarte y de relacionarte con el mundo.
Y sin saberlo, empezaron a dirigir mi vida.
Tuvieron que pasar muchos años y mucho trabajo de conciencia, para darme cuenta de que las decisiones que yo creía mías muchas veces las tomaba la herida. Aprendí a desprogramarlas y no dejar que siguieran llevando el timón.
Pero eso vino después. Antes hubo un camino.
Cuando el cuerpo se volvió mi pasión
Estudié nutrición especializándome en trastornos de la conducta alimentaria y ahí algo se encendió en mí: el cuerpo humano, cómo funciona, cómo habla.
Quería entender más, así que me gradué en enfermería. Mi sueño era ser matrona. Acompañar a las mujeres en sus procesos de fertilidad, embarazo y parto.
Pero al terminar la carrera la ilusión me duró muy poco.
Enseguida vi la incoherencia. Lo que llamamos sistema de salud, yo hoy lo llamaría más bien sistema de enfermedad.
El cuerpo que el sistema no supo escuchar
Yo también fui paciente.
Candidiasis vaginal recurrente.
Menstruaciones dolorosas e incapacitantes.
Síndrome de ovario poliquístico.
Síndrome de útero frío.
Virus del papiloma humano.
Y un gran etcétera.
Hice lo que se supone que hay que hacer: tratamientos, suplementos, dietas, terapias. Y el sistema sanitario no pudo ayudarme.
Así que tuve que hacer lo que nadie me había enseñado en la universidad: aprender a escuchar mi cuerpo.
Entender que tiene su propio lenguaje. Que el síntoma no es un error, es un mensaje. Y que cuando el tratamiento no funciona, muchas veces es porque no estamos yendo a la raíz del problema.
Lo dejé todo
La incoherencia con mis valores no me permitió aguantar mucho más en el hospital.
Después de una gran crisis, dejé el mundo que conocía. Guardé todo lo que tenía en un trastero de 2 metros cuadrados. Dejé mi trabajo, mi casa, mi coche, incluso a mi pareja. Y me fui a la otra parte del mundo.
Asia. Su filosofía, su medicina, sus costumbres. Siempre me habían llamado la atención y sentía un llamado enorme.
Creí que allí encontraría la respuesta.
¿Y sabes qué encontré?
Una pandemia mundial que me obligó a volver a España. De vuelta al vacío. Sin casa, sin rumbo, sin un plan.
Y ahí, como nos pasó a muchas, encontré una bendición.
Las respuestas no estaban en la otra punta del mundo. Estaban dentro de mí.
Hasta ese momento yo había estudiado enfermería y no veía otra salida a la vida que creía haberme creado. No sabía que podía crear una realidad diferente.
Mi primer negocio
Antes de crear mi primer negocio ya había pasado por todo lo que te conté: la candidiasis, los dolores, los síntomas que nadie sabía explicarme. Yo había conseguido sanar aquello y había entendido algo clave: el cuerpo tiene su propia manera de funcionar, su propio lenguaje.
Así que empecé a ayudar a mujeres que estaban pasando por lo mismo que yo, con candidiasis recurrente que no se resolvía con el tratamiento habitual.
Ahí entendí todavía más el cuerpo femenino, la psique femenina y la energía de mujer.
Salir del camino preestablecido me llevó a convertirme en una experta en el manejo de la energía. Durante años lo estudié. Durante años formé a otros profesionales y junto a mi socia creé una escuela de terapeutas energéticos.
Y entonces mi cuerpo dijo basta (otra vez)
Cuando ya tenía mi primer negocio, apareció mi primera amenorrea. Me desapareció la menstruación.
Tuve tres. La primera duró 11 meses.
¿La causa? Un exceso de energía masculina que yo misma me impuse para sostener mi negocio. Hacer, hacer, hacer. Controlar. Producir. Exigirme.
Yo, que ya sabía escuchar mi cuerpo, volví a olvidarlo justo cuando empecé a construir mi empresa.
Qué bonito y qué tortazo a la vez.
Y ahí entendí algo que hoy es la base de todo mi trabajo: un negocio no tiene por qué construirse a costa de tu cuerpo. Aprendí a equilibrar mi lado masculino y mi lado femenino, y mi negocio mejoró desde mi cuerpo de mujer, no a pesar de él.
Mi marca personal: Coral Coco
En estos años viajando por el mundo y estudiando el cuerpo de mujer desde diversas culturas antiguas tuve una experiencia de expansión de conciencia, y me llegó una idea clara. No fue una decisión, fue como una orden divina que no salía de mi cabeza:
"Tienes que entregar esto que sabes a las mujeres."
Así nació mi marca, Coral Coco.
Hoy, a través de mis programas y retiros, enseño a las mujeres a entender su cuerpo, a manejar su energía y a crear su propia realidad, incluidas su abundancia y su salud.
Mi recorrido
- Estudié nutrición y enfermería, después me formé como doula, y sumé miles de formaciones para entender el cuerpo de mujer y el funcionamiento de la energía, incluida la sexualidad taoísta femenina.
- Tres años acompañando a personas dentro del sistema sanitario, y el resto de mi camino hasta hoy, fuera de él.
- Más de 1.000 mujeres acompañadas, en más de 11 países, online y en presencia.
- Retiros y eventos en México, Colombia, Bali y España.
- Ponencias en escenarios de negocios, hablando de cómo la mujer puede usar su cuerpo, su ciclo y su energía para emprender.
- Cofundadora de una escuela de terapeutas energéticos.
- Creadora de El Olimpo, la certificación de manifestación con energía sexual, de The SAM Method™, y de la Metodología MPS para sanar la candidiasis vaginal recurrente.
Lo que creo
Los negocios no son lo que nos contaron.
Si tienes un negocio y habitas un cuerpo de mujer, es importante que salgas del paradigma actual y uses las ventajas de tu cuerpo femenino: tu placer, tu ciclo, tu magnetismo, tu energía.
No tienes que vivir en el hacer y la hiper-productividad constantes para que tu negocio crezca.
El cuerpo habla, y que cuando lo escuchas, todo empieza a ordenarse.
De dónde sale mi medicina
He bajado a mis profundidades muchas veces.
He visto cara a cara mis sombras y mis heridas más dolorosas.
Y desde ahí extraje lo que hoy comparto.
No guío desde una maestría, sino desde mi humanidad como mujer. Camino dos pasos por delante y te digo: "Ven, yo también pasé por aquí."
Gracias por llegar aquí, ojalá nos veamos pronto.
Coral Coco 🌹
OFRENDAS
LOS ESPACIOS QUE GUÍO EN FORMA DE PROGRAMAS ONLINE Y EXPERIENCIAS ESTÁN DISEÑADOS PARA RECUPERAR EL PODER DE LAS MUJERES, SU LIDERAZGO Y SU PLACER
EL OLIMPO
Certificación de manifestación con energía sexual.
Manifiesta la vida que deseas empleando la energía más poderosa a la que tiene acceso el ser humano.
METODOLOGÍA MPS
Candidiasis vaginal recurrente.
Metodología para sanar la candidiasis cuando llevas meses o años sin que la medicación, dietas o suplementación funcione.
DIOSAS EN TIERRAS MAYAS
Viaje iniciático en la selva maya (México).
Te entrego todo lo que esta tierra sagrada me entregó a mi junto a mis maestros.
SI DESEAS TRABAJAR CON CORAL DE FORMA INDIVIDUAL
Lo mejor es que me escribas a [email protected] contándome tu caso y lo valoremos juntas.
Acompaño a mujeres líderes a volver a su feminidad y al estado de placer, a recuperar nuestra salud sexual y ginecológica y realizo asesorías de negocios de mujeres para que sean coherentes, expansivos y placenteros en su vida.
Si sientes que en estos momentos mi energía es nutrición para la tuya, será un placer leerte y poder charlar.